Mi hijo come poco: Hiporexia

¿ES REALMENTE UN PROBLEMA?

El apetito de los niños es muy variable. Como no crecen de forma continua ni regular, hay temporadas que tienen más apetito y otras en las que “no comen nada”. Respetar estas fases, en lugar de intentar que coman cantidades que no desean, contribuye a prevenir el sobrepeso y la obesidad.

Hay que RESPETAR SU SACIEDAD, no todos tenemos siempre la misma hambre ni tenemos las mismas necesidades energéticas.

Lo importante no es la cantidad que coma, sino:

  • Que mantenga su peso y talla dentro de su curva habitual.

  • Que esté activo, alegre y sano.

Los padres deciden cuándo y el qué

Los niños deciden cuánto

¿CUÁLES SON NUESTRAS EXPECTATIVAS?

Cuánto es lo normal que debe comer un niño? No existe respuesta a eso.

¿En qué nos basamos para llenarles más o menos el plato que se tiene que comer? Hay familias que consideran que el niño come poco porque no se termina la misma ración que están comiendo ellos mismos como adultos.

¿QUÉ PODEMOS HACER?

Es súper importante que la hora de la comida no la asocien con experiencias ni emociones negativas. Si cada vez que se sientan a la mesa sienten tensión o presión, van a ir predispuestos y acabarán asociando la hora de comer con esas emociones negativas, creando cierta aversión a la comida.

Podemos hacer:

  • Rutina de comidas: 4-5 al día bien establecidas y no picotear.

  • Siéntalo a comer con vosotros. Los niños aprenden imitando, si nos ven comer, es más probable que coman.

  • Si no quiere más, respeta su saciedad y retira la comida sin regañar

  • Pon pequeñas cantidades en el plato. Esto evitará peleas por terminar el plato. Si quiere más, repetirá.

  • Permite que participe en la selección y elaboración de los platos. Puedes ponerle a batir un huevo o amasar las albóndigas.

Debemos evitar:

  • PICOTEO. Como no ha comido, le voy a dar cosas durante la tarde (generalmente dulces o snacks) para compensar. Si hacemos eso NO va a llegar con hambre a la cena.

  • “Luchar” para conseguir que coma

  • Regañarle porque no come

  • Forzarle a comer (meterle la cuchara a la fuerza)

  • Ir detrás de él corriendo con la comida, puede tomárselo como un juego o como un castigo

  • Castigarle con que si no come no va a tener tiempo de juego

  • Obligar, chantajear ni premiar con comida (“si comes, te doy un helado”)

  • Alargar la comida más de 30 minutos

  • “Hacerle platos especiales” cada vez. Toda la familia debe comer lo mismo, adaptando textura o presentación si hace falta.

  • Pantallas, juguetes u otras distracciones

person feeding baby
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